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Rajiv Virat
Soy el menor de una familia Hindú de dos hermanos y una hermana. Mi padre es un empleado público retirado y mi madre es ama de casa. Tuve los primeros síntomas en 1998, pero fue sólo hasta 1999 que me diagnosticaron Esclerosis Múltiple.
Hoy en día estoy atado a una silla de ruedas, sin embargo estoy libre de toda atadura emocional o mental. Cuando miro hacia atrás a lo que ha sido mi vida después del diagnóstico, veo un crecimiento en mi gráfico personal. He superado muchos obstáculos, he enfrentado muchos retos y he alcanzado algunas metas.
Hasta los 18 años, mi vida fue como la de cualquier adolescente. Era un apasionado jugador de fútbol que no podía concebir mi vida sin fútbol. Nunca se me ocurrió pensar que tendría que abandonarlo. Así era mi vida hasta que la Esclerosis Múltiple llegó de la nada a sacudir mi mundo.
EM entra en mi vida Cuando llegó la EM a mi vida, yo tenía 18 años y estaba culminando mi vida escolar. Tuve un ataque cuando estaba realizando los exámenes. Perdí el control de mi mano y de mi vejiga. Cuando el examinador se dio cuenta de que no era una treta sino de algo muy serio, me llevaron al hospital a toda prisa. El resto es historia. Tuve que pasar 10 días eternos en el Instituto de Ciencias Médicas “All India”, donde me dieron metil prednisona constantemente. La resonancia magnética mostró lesiones de desmielinización pero sin mencionar EM. El diagnóstico no estaba claro y sólo me trataron por incontinencia. Con el tiempo, volví a la normalidad y retomé las clases. Pasé los exámenes y empecé un nuevo curso sin darme cuente de qué era lo que me estaba pasando.
Durante 1999, la vida parecía haber vuelto a la normalidad. Empecé a jugar fútbol y todo iba bien. Repentinamente, el 19 de febrero, cuando iba a tomar mis exámenes me dio un dolor muy agudo en la parte baja de la espalda, perdí el control de mi vejiga y mis piernas estaban tan débiles que no podía pararme. Me llevaron al hospital de nuevo para otra ronda de terapia intravenosa. Otros 13 días en el hospital me dejaron sin vida en las piernas. El informe de la resonancia magnética confirmó la Esclerosis Múltiple. Pasé 8 meses vitales comprendiendo que mi vida había cambiado radicalmente y de manera irreversible. Nada de fútbol, ni de escuela. Y nunca más poder correr.
El escenario era desalentador. Me quedaba encerrado en un cuarto de mi casa, viendo al techo. Me salieron úlceras en la piel por el constante contacto con la cama. Tenía que luchar por realizar muchas de las tareas cotidianas. Seguí con esteroides por vía oral y perdí mis exámenes durante dos años. Empecé a sentir mucha fatiga, una debilidad severa y un profundo sentimiento de pérdida. Finalmente me puse en contacto con el hospital de afecciones de la médula y empecé fisioterapia durante un año y medio. Dependía de mis hermanos para que me llevaran al hospital.
Una idea empezó a dominar mis pensamientos: esta no era la manera en que yo quería vivir. Y decidí tomar el control de mi vida, yo no estaba destinado a este tipo de vida. Mi naturaleza impetuosa y mi espíritu de lucha me empujaron a recomenzar. Hacía fisioterapia en las mañanas y pasaba la tarde estudiando para pasar los exámenes. Logré menciones de honor en Sánscrito, Economía y Contabilidad. Así empecé mi viaje hacia la vida independiente. Tenía un objetivo en la vida y decidí cruzar los puentes cuando llegara a ellos. Mi viaje hacia la vida independiente No había muchos institutos donde hubiera podido continuar mis estudios. No me desanimé. Mi asesor de ISIC, Shivjeet Raghavan, me aconsejó que me inscribiera en el Instituto PanAmericano de Transcripciones Médicas. Pasé sin dificultad el examen de ingreso. Iba en “rickshaw” al instituto, donde mis hermanos o los trabajadores del instituto me cargaban hasta el cuarto piso. Estudiar allí era un reto y con frecuencia la gente me decía cosas desalentadoras como: “un transcriptor médico necesita usar los pedales para crear archivos, ¿cómo puedes hacer eso? ¿quién te va a dar trabajo?”. Pero yo me negaba a renunciar y a pesar de mi incapacidad obtuve notas excelentes. En una empresa de transcripciones médicas, tendría que competir con personas sin ninguna discapacidad, por eso, se convirtió en una obsesión probar mis capacidades y mi rapidez haciendo trascripciones. Poco a poco logré que se sintiera mi presencia, y después de obtener las mejores notas en el curso, empecé a trabajar en la productora del instituto. Después de dos años trabajando allí, las ofertas de trabajo comenzaron a llover. ¡Había logrado otro objetivo!
Con algo de ayuda financiera de mi hermana y con mis ahorros compré mi primer carro especial. Ahora soy el jefe de mi propia empresa de transcripciones médicas MEDTRANS SOLUTIONS. También estoy estudiando un curso de Comercio en la Universidad de Nueva Delhi. Mi primera pasión, el deporte, es todavía una parte integral de mi vida. Durante los últimos tres años he jugado tenis en silla de ruedas en las canchas de la Asociación de Tenis sobre Césped de Nueva Delhi. Soy el más joven entre los 7 u 8 jugadores de tenis sobre césped en silla de ruedas. Unos miembros de la Federación Internacional de Tenis (con base en Londres) me vieron jugar y me dijeron “TU TIENES EL TALENTO”. Eso me hizo sentir muy bien y me dio más fuerzas para continuar en el camino que escogí: hacer de mi vida un ejemplo para todas las personas con EM. Que todos sepan que nosotros escribimos nuestro propio destino.
La Asociación de Esclerosis Múltiple de India y yo Mientras tanto, la Asociación de EM (MSSI) se había puesto en contacto conmigo. Yo me creía muy superior para buscar ayuda. Sin embargo MSSI me extendió su mano y me ofreció su apoyo… y empecé a reunirme con otras personas en diferentes estados de desarrollo de la EM. MSSI en Nueva Delhi me ayudó a concentrarme en mi potencial. Puedo decir con orgullo que el mes pasado, la asociación me invitó a formar parte de su Comité Ejecutivo para el período 05-08 como el miembro más joven. Mi misión es crear conciencia sobre la EM.
El premio Wolfensohn Me invitaron a participar en la reunión anual de todas las asociaciones de EM de India que forman parte de MSSI, en Calcuta. Fue toda una experiencia y aprendí mucho sobre el trabajo de las diferentes asociaciones. Me nominaron para el prestigioso premio Wolfensohn 2005 que la Federación Internacional contra la Esclerosis Múltiple le da a una persona con EM. La sensación de haber superado muchos obstáculos me produjo mucho orgullo. Cuando me dieron el certificado como nominado al premio, sentí que no sólo me estaban reconociendo por mi victoria personal sobre la EM, sino que era un símbolo de la independencia de todas las personas con EM y sus cuidadores.
¡Buenas Noticias! El 14 de octubre de 2005 me decidí a participar en el prestigioso maratón de Nueva Delhi en el que se reúnen participantes de todo el mundo. No tenía mucho tiempo ya que el registro para participar ya se había cerrado. Gracias al esfuerzo de la asociación y a mi determinación logramos que me registraran.
Participé en la carrera de 4.3 Km y fui parte de un grupo eminente de deportistas y de celebridades de otras disciplinas. ¡Y lo logré! Gané la carrera de categoría especial y pronto supe lo que era ser aclamado públicamente. Publicaron un artículo sobre mí en un reconocido periódico y me entrevistaron en varios programas de televisión. Los momentos más felices fueron cuando la gente me empezó a preguntar sobre la EM y sobre MSSI. Había completado una parte de mi misión. La Asociación de India y su subsidiaria de Nueva Delhi recibieron la merecida publicidad y lograron difundir el mensaje de que “UNO NUNCA DEBE DARSE POR VENCIDO”. Ahora me invitaron a participar en el maratón de Mumbai del 15 de enero del 2006. La asociación ya está trabajando en eso. Mantengo los dedos cruzados y espero ser capaz de ganar de nuevo. ¡SI, TENGO CONFIANZA EN MI MISMO!
Planes para el futuro Manejar a través de las montañas del Himalaya y alcanzar la cima de las montañas Leh y Ladar junto con otras cuatro personas con incapacidad. Esta es la ruta para vehículos más alta del mundo. Este era un importante evento patrocinado por varias organizaciones y medios que se iba a realizar en el 2005, pero debido a las fuertes lluvias y a un deslizamiento en julio, tuvieron que posponer el viaje para el 2006. Mi objetivo más importante es crear conciencia sobre la EM e identificar personas con EM durante el viaje en la región de los Himalayas, para asegurarme de que sepan que la vida no termina con la EM.
Antes, saber que era una persona con EM me hubiera hecho sentir incompleto, pero ahora, me da mucha satisfacción y mucho orgullo saber que soy capaz de contribuir a la sociedad de una manera mucho más efectiva. MSSI me hizo darme cuenta de que no soy incapacitado, simplemente tengo capacidades diferentes. ¡Y eso es verdad!
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