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La gente con EM tiene acceso a una amplia gama de servicios de atención apropiados a su edad que les permiten funcionar tan independientemente como es posible.
La asistencia continua se refiere a la atención sanitaria a domicilio, cuidado personal, cuidado en clínicas de reposo o centros de respiro, centros de día para adultos y a otros servicios diseñados para atender deterioros funcionales, tales como la incapacidad para comer, bañarse o vestirse uno mismo. Este tipo de servicios permite a las personas con EM con discapacidad desenvolverse de manera más independiente. La calidad de la vida para las personas con EM mejora significativamente cuando cuentan con apoyos a la hora de recibir ayuda en el hogar, en la comunidad, en residencias, y reciben ayudas económicas adecuadas para mantener a los cuidadores.
3.1. Las personas con EM deben tener acceso a una amplia variedad servicios de cuidado en el hogar y en la comunidad, así como servicios de respiro que ayudan a las personas con EM a residir en sus hogares tanto tiempo como sea posible. Ref 4,8,10,20,35,42,47,81,86,103,115,153,154
3.2. Los servicios institucionales o residenciales, como las clínicas de reposo, se deberían utilizar solamente si la atención en el hogar y en la comunidad no resultara el más apropiado. Los servicios proporcionados en estas instalaciones institucionales deben ser diseñados teniendo en cuenta los intereses y necesidades de las personas con EM, que son por lo general más jóvenes que otros usuarios. Ref 35,42,47,103,155-157
3.3. Los cuidadores permanentes remunerados deben recibir una formación adecuada según las características específicas de la EM, así como un salario adecuado, beneficios complementarios y supervisión.
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