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En esta sección se discute el tratamiento de síntomas individuales. La mayoría pacientes con EM presenta múltiples síntomas que interactúan de forma compleja e incluso discapacitante. Por ejemplo, la movilidad escasa puede deberse a cualquiera de los siguientes: debilidad de extremidades inferiores y de tronco, espasticidad, ataxia cerebelosa, hipoestesia y disminución o distorsión visual. De igual forma la fatiga, el estado de ánimo y el trastorno cognitivo pueden interactuar y dificultar la evaluación de cada uno y su consiguiente manejo terapéutico. Incluso considerando los diferentes síntomas de forma individual, es importante reconocer que el tratamiento farmacológico tiene sus limitaciones, por lo que frecuentemente debe asociarse a otras terapias. Por ejemplo, la espasticidad en muy escasas ocasiones puede manejarse solamente con agentes orales, precisando acompañar el tratamiento oral con terapia física en la mayoría de casos. Un aspecto recientemente señalado es el papel que juega la educación del paciente. Esto es particularmente importante en el manejo de síntomas como la espasticidad, donde conceptos básicos como la postura y hábitos posicionales son cruciales, de igual forma que lo son para otros síntomas como la ataxia y la fatiga.
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