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Las personas que prestan cuidados de salud rara vez sacan a relucir el tema de la sexualidad, bien porque se sienten personalmente incómodas con el tema, por falta de formación profesional en este campo o por temor a parecer demasiado entrometidas. Pero, si la persona afectada de EM saca a relucir el tema, la mayoría de dichos cuidadores estará dispuesta a hablar del mismo. Es importante para usted hablar de los cambios en sus relaciones sexuales y preguntar directamente qué tratamientos existen para mejorar la sexualidad. Consulte a su médico, enfermero o la persona especializada en atención de la EM cómo pueden afectar su respuesta sexual los síntomas y los medicamentos empleados para tratar la EM. Puede contribuir a facilitar el diálogo el dar información y artículos sobre sexualidad y EM a quienes prestan los cuidados. Al final de este artículo hallará más información sobre los recursos.
Otro problema que inhibe la comunicación sobre sexualidad y EM es la falta de instrumentos homologados para evaluar de una manera completa los problemas primarios, secundarios y terciarios. Cumplimentar un instrumento como el MSISQ-19 facilitará la discusión con su pareja y con la persona que le atiende.
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