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Lo mismo que la respuesta eréctil de los hombres, la lubricación vaginal se controla por múltiples vías del cerebro y la médula espinal. La lubricación psicogénica tiene su origen en el cerebro y se produce por fantasías o por exposición a estímulos que tienen una relación sexual. La lubricación reflexogénica se produce por estimulación directa de los genitales a través de una respuesta refleja en el sacro (parte inferior) de la médula. La lubricación psicogénica puede potenciarse estableciendo un ambiente relajante, romántico, sexualmente estimulante o todo ello para la actividad sexual, incluyendo un masaje relajante en las actividades previas a la relación sexual, y prolongando esta última. La lubricación reflexogénica a veces puede potenciarse estimulando manual u oralmente los genitales. El método más sencillo de contrarrestar la sequedad vaginal es aplicar cantidades abundantes de lubricante soluble en agua (p. ej., pomada K-Y©, Astroglide©, Replens©, etc.). Pero la mayoría de las mujeres que usan lubricantes no los usan en cantidad suficiente. Si la sequedad persiste incluso con lubricante, será precisa una dosis más abundante. Los higienistas no aconsejan el uso de pomadas a base de petróleo (como Vaselinaâ) para la lubricación vaginal, ya que pueden dejar residuos que podrían ocasionar infecciones bacterianas.
El tejido del clítoris de las mujeres es eréctil y funciona de una manera bioquímicamente muy similar al tejido eréctil del pene. Como ya se ha indicado, un pequeño estudio reciente de Viagra© en mujeres con EM parece potenciar la respuesta sexual y la lubricación vaginal [comunicación personal, Scott Litweiler, MD]. Se trató de un estudio bien construido, pero con pocos sujetos. Se necesitan más estudios para confirmar los hallazgos.
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