Multiple Sclerosis International Federation

 
 
Síntomas y Tratamientos
Donate advanced search
Imprimir esta página print this page


dentro
Síntomas y Tratamientos :

 



  Cómo enfrentarse a la disminución del deseo sexual

Si mantiene usted una relación íntima, empiece por concentrarse en los aspectos "sensuales" de dicha relación. Los aspectos sensuales incluyen todo contacto física y emocionalmente agradable, contacto no genital como frotar la espalda o acariciar con suavidad partes no genitales del cuerpo. Muchas veces, durante los períodos de disminución del deseo sexual, las dos personas descuidan estos aspectos sensuales, no sexuales, de su relación física. Concierte una cita para una velada no sexual sino sensual. Cada uno puede disfrutar físicamente del otro y explorar de manera placentera el cuerpo del otro sin la presión de tener que llegar al coito.

Muchas mujeres con reducción de su libido sienten que todavía pueden disfrutar de una buena respuesta sexual y del orgasmo, pero que tienen que encararse al comportamiento sexual de una manera distinta. En otras palabras, el sistema nervioso con frecuencia está lo bastante intacto como para responder a la estimulación sexual incluso cuando falta la libido. Entonces la cuestión es "empezar" sexualmente sin libido. Esto se puede conseguir de distintas formas. Primero, frecuentemente es esencial restaurar los aspectos de la "persona especial" en toda relación, que comprende todos esos comportamientos que le hacen a uno sentirse especial e importante. Estos gestos varían mucho: regalar flores, poner una nota cariñosa en una bolsa de comida, ofrecer una palabra de agradecimiento al compañero, etc. Los gestos cariñosos tienden a quedar olvidados entre las presiones de tener que enfrentarse a los síntomas de EM y las demás tareas de la vida. Fomentar dichos actos especiales entre la pareja prepara para una mayor intimidad que, a su vez, puede conducir a conductas sexuales agradables, incluso cuando no hay deseo sexual.

Una de las reacciones a la pérdida de la libido informadas con más frecuencia es la falta de relación física en una relación amorosa. Es habitual por parte de las parejas comunicar que se abstienen de todo contacto sexual [como acariciar la espalda, besar, etc.] porque temen que "llevará al sexo," que se define como problemático cuando falta el deseo sexual. Enfrentarse a la pérdida de la libido requiere volver al contacto y las caricias sensuales, aprender otra vez qué tipo de contacto produce placer. Participar en el ejercicio ya descrito de trazar el mapa del cuerpo es un buen primer paso. Luego, los dos miembros de la pareja se tocan mutua y sistemáticamente por turnos. Cuando "quien da" toca a su pareja, su función es de suspender temporalmente su interés en recibir placer y atender totalmente a su pareja para darle placer. "Quien recibe", debe ofrecer instrucciones tanto verbales como no verbales para potenciar al máximo el placer del contacto. Se recomienda que los dos hagan turnos de unos 20 minutos cada uno (menos si la fatiga es un problema). Las directrices adicionales incluyen:


Practicar el ejercicio varias veces por semana.
Evitar el contacto genital durante la primera semana para reducir la "presión" y "concentración" en la sexualidad. Así las personas tienen oportunidad de dar y recibir placer sensual sin la presión que acompaña a la sexualidad.
Entre la segunda y la cuarta semanas se permite más contacto genital durante el ejercicio, pero evitando insistir en el orgasmo. Es importante que el ejercicio se dedique sobre todo a seguir estimulando la comunicación y el placer sensuales, sin esforzarse por llegar al orgasmo. Así se restaura la comodidad emocional y se reduce la ansiedad.
Después de la cuarta semana, se permite una estimulación genital mayor hasta llegar al orgasmo, pero sin convertirlo en el punto central. El orgasmo se considera como algo incidental al objetivo primario de volver a descubrir el placer físico y la comunicación sensual en ausencia de la libido.
La sexualidad en ausencia del deseo sexual requiere unos comportamientos y unas actitudes distintos para iniciar el placer sexual. Con frecuencia requiere modelos diferentes de comunicación y tacto, puesto que el estado de "estimulación sensorial" está afectado, si bien lo más frecuente es que algunas rutas neurales para experimentar el placer sexual estén intactas.

Para la persona que en ese momentos carece de pareja sexual, la exploración de las propias áreas sensuales y eróticas del cuerpo es un paso importante para restaurar la libido. A veces es útil combinar una estimulación cerebral sexual placentera (por medio de fantasías, videos sexualmente explícitos, libros, etc.) con la masturbación o la autoexploración sensual. Es posible obtener videos sexualmente explícitos por catálogo y correo producidos "por mujeres para mujeres," ya que, por regla general, las preferencias de las mujeres son muy diferentes a las de los hombres. El uso de vibradores u otros juguetes sexuales puede complementar estos esfuerzos.

Para las mujeres, los ejercicios Kegal [fondo pelviano] a veces potencian la respuesta sexual femenina, aunque se desconoce si son o no útiles en casos de EM. La sensación de los músculos alrededor de la vagina contribuye a la sensación sexual, y el orgasmo femenino consiste en contracciones en varios músculos de esta zona. Los ejercicios Kegal son para reforzar el tono y la respuesta de dichos músculos. Para realizar el ejercicio Kegal, comprima y afloje alternativamente el músculo pubococcíxeo (es decir, el músculo que inicia y para el flujo urinario a media micción). Se recomienda ejercitar este músculo 20 o más veces al día. Sin embargo, como la retención urinaria en la vejiga es común en la EM, es importante consultar a la persona que presta los cuidados antes de empezar este ejercicio. En general, se aconseja realizarlo cuando no se está orinando, tras haber identificado inicialmente qué músculos se deben contraer. Así se evitará retener la orina.

También se consigue mejorar la fuerza de los músculos del fondo pelviano mediante biofeedback (bioautorregulación). El tratamiento de bioautorregulación consiste en aplicar sensores a la zona genital, anal o ambas, que miden las señales eléctricas asociadas con la contracción y la relajación de los músculos del fondo pelviano. La persona recibe una "señal" bioautorreguladora, como un tono de luz o sonoro, al apretar los músculos adecuados, lo que le permite identificar y ejercitar sistemáticamente los grupos de músculos. El entrenamiento del fondo pelviano es una forma de rehabilitación que también se emplea para mejorar el control de la vejiga, pero que no se ha examinado adecuadamente desde la perspectiva de una investigación.


Copyright Copyright Política de <br />privacidad Política de
privacidad
Volver arriba
Descargo de<BR /> responsabilidad Descargo de
responsabilidad
Aportaciones <br />económicas Aportaciones
económicas
Volver arriba  Volver arriba  
Respuestas Respuestas Mapa del sitio Mapa del sitio
Back to top Back to top